Noche.
Incontables noches empiezan para cada ser, más no todas terminan, una ínfima parte de ellas se extiende hasta que el sol toca por última vez sus cabezas deseoso de ser lo último que penetre en ellas.
La noche comienza su caza prometiendo sueños e ideas, proponiendo utopías y ambición a la par de una caricia seductora que termine de persuadir a sus presas.
Más aunque vivir de noche es una hermosa experiencia que nadie debería dejar pasar, es a su misma vez una trampa tan mortal y tan tortuosamente intransitable para quien haya, sirviendo a su propia voluntad, decidido extraviarse en medio de un paseo rutinario por aquellas oscuras calles con sus luces, sombras y figuras para nunca volver a salir.
La noche es joven, la noche promete, la noche otorga, más al final siempre cobrará todo lo que te ha dado, ese talento, ese dolor, ese sueño... Todo vuelve a donde empieza, pero al final, siempre habrá un amanecer inocente dispuesto a brindarte un cambio de perspectiva y romper aquel hermoso ciclo nocturno.
Sólo hay un gran préstamo con la noche del cual arrepentirse y cambiar el paradigma no podría salvarte, y es ese en que ella te entrega un alma nueva, y tú le das todo lo que hagas con ella...
La noche es una inteligente negociante... Nunca ha perdido un poema, siempre terminan dedicándole vidas por las que regala y quita.
Comentarios
Publicar un comentario